
Nuestra
historia como criadores empezó hace ya algunos
años, cuando mi marido quiso tener el perro de sus sueños, que no era otro
que el Bobtail. Siempre quiso tener uno y, como no, a mi fue fácil convencerme dado mi
amor por los animales. Así fue como buscamos a nuestro primer perro de
nombre Bobby. No era un perro de exposición, pero era el gran campeón de
nuestros corazones, pues lo daba todo sin pedir nada a cambio. Tenía un
carácter tierno y dulce. Esto hizo que nos enamoráramos definitivamente de
la raza.
Luego, después de ir a ver varias
exposiciones caninas, decidimos que queríamos un Bobtail como esos que
habíamos visto. Fue entonces cuando buscando nos encontramos con nuestra
perra Wanda (Bosca). Era la más espectacular de su camada.
Criamos entonces a Bosca y a Bobby juntos. Seguíamos yendo a exposiciones
para ver y aprender, pero todavía no éramos expositores.
Decidimos conseguir otra hembra más
para establecer la base de nuestro criadero. Fue cuando adquirimos a
Thalek. Era una perra fantástica, pero lamentablemente falleció cuando
apenas tenía cuatro meses. Entonces yo me hundí en una gran depresión de
la cual me ayudaron a salir Bosca y Bobby.
Fue en la exposición de Medina
de Pomar cuando tuvimos la suerte de conocer a José Luis Bravo, que en el
aquel entonces era el Presidente del Club del Bobtail de España. Le preguntamos qué opinión le
merecía Bosca y nos dijo que le gustaba mucho. Nos animó a presentarla
en exposiciones. Pero todavía no lo teníamos claro. De nuevo coincidimos
con él en Santander, donde pasamos todo el día viendo como preparaba a su
ejemplar y conociendo un poco más la raza. Nos invitó a ir a su casa y al
I Concurso de Guadarrama. Fue entonces cuando empezó nuestra verdadera carrera
en las
exposiciones. José Luis me enseñó a preparar a los Bobtail, a cepillarlos
y a exponerlos, estableciendo la base de mis conocimientos que he ido
ampliado con el paso de los años.
Decidimos solicitar afijo y claro yo
no podía olvidar a mi perra Thalek. Y como los Bobtail tienen unas patas
tan grandes cuando tienen todo su pelo, pues pensamos en la palabra "Big-Foot"
que significa "Pies Grandes".
Así fue como se nos concedió el afijo "Big-Foot
de Thalek" con número 8.852.
Con el paso de los años nos
decidimos por tener un Shih Tzu. Queríamos una hembra de línea bien
definida. Buscamos por criadores de toda España hasta que adquirimos a nuestra perra
Amistad Sincera (Miss).
Como también nos gustaban los Gatos
Persas decidimos adquirir una hembra y cuando adquirimos a nuestro gran
semental nos pusimos manos a la obra para la crianza de estas maravillas.
Solicitamos el mismo afijo que para los perros.
El resto de la historia estamos aún
escribiéndola...

Nuestro pequeño criadero está
ubicado en plena naturaleza. Nuestra filosofía de criar es hacer pocas
camadas, muy esporádicas y respetando a nuestras hembras, por
amor a nuestros ejemplares que forman parte de nuestra familia. Siempre
buscamos la máxima calidad y seleccionamos a los reproductores a utilizar,
buscando que se complementen entre ellos.
Dedicamos 24 horas al día a la
atención de nuestra familia.
Todos nuestros ejemplares hacen una vida
normal, nos acompañan en nuestra vida cotidiana, dan paseos diarios,
disfrutan del sol, de la nieve, de la lluvia, de los baños en el río... y
nosotros disfrutamos de ellos, pues nos dan lo más importante: su compañía
y afecto.
No escatimamos en gastos para
que ellos estén lo mejor posible: les damos el mejor pienso, cada uno de
la variedad que necesita, utilizamos los mejores productos y complementos
para cuidarlos, les atiende un veterinario que les conoce personalmente
y tiene trato continuo con ellos. Son vacunados anualmente y
desparasitados varias veces al año, tanto por dentro como por fuera.
Las
camadas son atendidas desde el momento de la cubrición. Los partos son
atendidos personalmente. Hacemos un seguimiento de cada cachorro desde que
nace controlando su peso, estado, alimentación, heces, evolución...
Pasamos las noches en vela pendientes de sus primeros días de vida. Observamos el carácter de cada uno e incentivamos las caricias y los
mimos. Tienen un buen imprinting y son perfectamente sociabilizados.
Tienen contacto con niños, con adultos, con gatos y con los demás
ejemplares de nuestra familia. Todo esto se realiza a medida que los
cachorros crecen y están perfectamente preparados para cambiar de fase. No entregamos a nuestros pequeños
hasta que ellos no están preparados, bien destetados e independizados de
su madre, que suele ser con dos meses. Procuramos hacer un
seguimiento de todos nuestros pequeños, sobre todo en los primeros meses,
para ver cómo evolucionan y cómo se adaptan a su nuevo hogar. Tenemos
trato con sus nuevos propietarios a los que damos nuestra amistad,
conocimientos y ayuda. Tratamos de aconsejarles cómo cuidar a su pequeño
lo mejor posible.
Garantizamos su carácter, pues
nuestra máxima, además de intentar conseguir los mejores ejemplares aproximándonos lo más posible al standard de la raza, es
conseguir ejemplares con el mejor carácter, dulces y cariñosos, que es por
lo que destacan estas razas.
¿QUE ES SER UN CRIADOR?
Un Criador (con C mayúscula) es alguien que tiene sed de conocimiento y
nunca realmente lo sabe todo. Es alguien que lidia todo el tiempo con
decisiones de conciencia, conveniencia y compromiso.
Un Criador es quien sacrifica intereses personales, tiempo, amistades, muebles
finos y alfombras en pos de sus queridos perros.
El deja de lado el sueño de un lujoso crucero en favor de convertir una
importante exposición en las "vacaciones" de ese año.
Un Criador se mantiene sin dormir (pero nunca sin café!) a lo largo de las
horas que utiliza planeando una monta o vigilando atentamente el proceso de un
parto y tras él, cada estornudo, giro o gemido de los cachorros.
Un Criador pierde cenas por la llegada de una camada o porque las crías deben
ser alimentadas a las 8.
El no presta atención a los fluidos corporales y hace boca a boca para salvar
a un jadeante recién nacido, literalmente insuflando vida en una minúscula e
indefensa criatura que puede ser la culminación de una vida entera de sueños.
El regazo de un Criador es un sitio maravilloso donde generaciones de nobles y
orgullosos campeones se acurrucaron alguna vez.
Las manos de un Criador son fuertes y firmes y frecuentemente pobres, pero
siempre gentiles y sensitivas a los empujones de la nariz húmeda de un
cachorro.
Las espaldas y rodillas de un Criador son a menudo artríticas de tanto
inclinarse y sentarse en las parideras, pero son suficientemente fuertes como
para permitirle mostrar al próximo cachorro elegido para un Campeonato.
Los hombros de un Criador están frecuentemente caídos por el abuso de sus
competidores, pero son lo suficientemente anchos como para soportar el peso de
mil derrotas y frustraciones.
Los brazos de un Criador son siempre capaces de limpiar todo, cargar un manojo
de cachorros o ayudar a un recién llegado.
Las orejas de un Criador son cosas dignas de ser vistas; a veces rojas (de
tanto que se habla de ellos) o de formas extrañas (de tanto apretarlas a
auriculares de teléfonos). Y sin embargo siempre afinadas al gemido de un
cachorrito enfermo.
Los ojos de un Criador están borrosos de investigar pedigrees y a veces ciegos
a los fallos de su propio perro, pero siempre alerta a los fallos de
competiciones y siempre buscando al espécimen perfecto.
El cerebro de un Criador es nebuloso en cuestión de rostros, pero puede
rememorar pedigrees mas rápido que un ordenador. Está tan lleno que a veces
vuela un fusible: cataloga miles de buenas estructuras, angulaciones, y
cabezas perfectas... y entierra en el alma los fallos y los que no resultaron.
El corazón de un Criador esta frecuentemente roto, pero late fuerte con
esperanza sin fin...
y esta siempre en el lugar correcto!
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