|


EL PELO
Esta raza no necesita un arreglo propiamente dicho, lo
fundamental en el cuidado del pelo es el mantenimiento de la longitud, siendo
especialmente relevante la cantidad y volumen.
Abriendo el pelo en líneas podemos observar en su interior el
"subpelo" o "lana" que protege la piel del animal. También
puede decirse que la capa gruesa y larga del Bobtail es debido a una adaptación
natural que le sirve al perro como aislante del frío y de la lluvia en invierno
y como protección contra los rayos solares en verano.
El Bobtail es una raza de pelo largo y áspero; de fuerte
textura, abundante, pero no tanto como para dar la impresión de que el perro es
obeso. Ni liso ni rizado, sino ligeramente ondulado, aunque libre de enredos y
marañas. La calidad y textura de la capa deben ser considerados por encima de
su espesor. La suavidad y lisura del pelo se consideran faltas. El subpelo debe
ser impermeable cuando no ha sido eliminado por el peinado o de manera natural.
Los cachorros de Bobtail tiene el pelo suave y corto, no
presentando dificultades a la hora del cepillado. Pero al crecer las cosas
cambian al desarrollarse el denso manto. La falta de cuidados regulares (dos
veces por semana) podría originar nudos.
EL CEPILLADO
Es preciso acostumbrar al cachorro desde muy pequeño al arreglo
del pelo. Cuando el pelo comienza a cambiar, aproximadamente a los siete meses
de edad, es el momento de acudir al peine con mayor frecuencia para eliminar de
este modo los pelos muertos. No debemos tener prisa ni ser enérgicos al
cepillar. Es preferible hacerlo pausadamente para no romper la puntas.
Un a vez que haya cambiado el pelo totalmente se debe utilizar
con regularidad un nuevo cepillo, con preferencia al peine, cuyo empleo se
limitará a arreglar la zona situada encima del hocico y en la parte baja de las
patas. Es oportuno utilizar un buen cepillo con púas de hierro o púas
metálicas sobre almohadillas de goma (sin bolas en el extremo) o cepillos de
cerda natural. Nunca utilizaremos la carda, ya que arranca demasiado y, aunque
el acabado pueda parecer perfecto, puede ser peligroso para el subpelo.
Para el arreglo de los bigote, barba e incluso para los pelos de
debajo de las orejas utilizaremos un peine de metal de dientes gruesos y bien
separados con las puntas redondeadas.
Los cepillados demasiado frecuentes pueden perjudicar el subpelo
y los demasiados espaciados conducen al enfieltramiento del manto. El Bobtail
adulto debe ser cepillado una vez por semana, debe ser controlado diariamente,
separando con los dedos los posibles nudos, nunca con el peine que tan
sólo se pasará una vez quitado el nudo para eliminar los pelos quebrados. Tan
sólo en el caso de nudos difíciles que no puedan ser eliminados con las manos
se utilizará el primer diente del peine, procurando tirar suavemente después
de haber cogido con la mano izquierda el mechón por la base, de modo que el
tirón no repercuta sobre la epidermis del animal.
El arreglo del pelo es más rápido para los ejemplares que no
están dedicados a exposiciones, puesto que se puede eliminar tranquilamente el
subpelo con el peine; en cambio en los perros de exposición éste debe
permanecer en las mejores condiciones posibles, y en caso de necesidad se
quitarán los posibles nudos procurando no romperlo.
Los mechones de pelo que caen demasiado profusos sobre los ojos
y obstaculizan la visión pueden ser recogidos a modo de una coleta por medio de
una goma especial de pelo.
Si el pelo del Bobtail se ensucia de barro es conveniente
esperar a que se seque completamente; después será más fácil eliminar la
suciedad con el cepillo.
Para secar el manto mojado se puede recurrir a una gamuza.
El pelo situado alrededor de la región anal (que se
ensucia con frecuencia durante la defecación) requiere un control casi diario,
eliminando las deyecciones pegadas con la ayuda de un peine de hierro con
dientes largos y estrechos, destinados especialmente para este fin.
Algunos criadores o peluqueros recurren al talco para limpiar el
manto, costumbre lamentable y reprochable, puesto que estos polvos pueden
provocar irritaciones dérmicas, tapando los poros y obstaculizando la
transpiración.
Para agilizar la operación de cepillado del pelo es oportuno
habituar al Bobtail a permanecer quieto encima de una mesa. Entonces se trabaja
sobre el animal, tumbado primero sobre un lado y después sobre el otro.
arreglando las patas y lo lados del cuerpo, y después levantado, terminaremos
el trabajo sobre la cabeza y la espalda.
Inicialmente se cepilla el pelo en una dirección, después, y
para hacerle adquirir la posición exacta se le debe cepillar hacia atrás en
los puntos en los que debemos levantarlo. Las direcciones de arreglo son las
siguientes:
-
Cabeza: de detrás hacia adelante.
-
Orejas: desde el punto de inserción hasta la punta.
-
Cuello y pecho: de arriba a abajo.
-
Lados del cuello y parte anterior de los lados: de arriba a
abajo.
-
Parte posterior del cuello y parte anterior del dorso: en
dirección al la cola.
-
Zona ventral: hacia abajo.
-
Parte posterior del dorso y parte posterior de los lados:
hacia la cabeza.
-
Patas: de abajo hacia arriba.
-
Trasero: hacia arriba.
Ya he indicado anteriormente que un pelaje demasiado abundante
deforma el perfil del animal; aumentándolo de un modo informe resulta sólo
perjudicial desde el punto de vista valorativo, puesto que se trata de un
defecto que en parte se puede solucionar con un sabio recortado del manto,
operación delicada que requiere experiencia y que se debe realizar teniendo en
cuenta el mantenimiento de las características del standard de la raza. Para
dicho arreglo nunca se utilizarán tijeras u otros utensilios similares.
EL BAÑO
Para los perros en general podemos bañarlos cada dos meses, en
agua templada, utilizando el jabón adecuado para no perjudicar la epidermis de
éstos.
Para el Bobtail de exposición, o para tenerlo en las mejores
condiciones, lo más aconsejable es lavarle de tarde en tarde, sólo cuando haga
falta, porque con un cepillado a fondo una vez a la semana permanece limpio.
Se debe aclarar que en cualquier caso el baño altera las
características del manto de esta raza, haciendo el pelo demasiado suave y
quitándole impermeabilidad al subpelo. El lavado favorece el crecimiento pero
empeora la textura, por lo que se hará estrictamente cuando sea necesario, pero
eso sí, cuando se haga debemos desenredarlo bien antes y secarlo perfectamente.
El secado se realizará cepillando y secando al mismo tiempo, alisando el pelo
del cuello, mientras que cabeza y patas las secaremos a contrapelo. Volveremos a
cepillarlo bien cuando hayan transcurrido 24 horas, puesto que si no se enreda y
es casi imposible desanudarlo.
En todo caso deben excluirse del baño los ejemplares que estén
indispuestos, las hembras en período de gestación, los cachorros en período
de vacunación, o si no se tiene la seguridad de poder evitar los enfriamientos
a los que fácilmente están sujetos.
La raza Bobtail es británica y en ese país se presentan de
manera más natural, solamente cepillándolos consiguen darles la forma que se
requiere. Se carda la cabeza y la grupa y además se suelen presentar con la
raya en medio.
Creo que se deben respetar estas formas tan tradicionales y a la
vez tan puristas que siempre han de llevarnos a conseguir el autentico Bobtail.
OÍDOS, DIENTES Y UÑAS
No debe haber pelo en los oídos
para prevenir infecciones y sordera. No corte el pelo usted mismo a menos que
sepa lo que está haciendo. Pregunte a su criador o veterinario como se debe
proceder.
El cepillo de dientes es bueno para
su perro. Hay varios métodos para usar. Esto depende de como trabaje mejor para
cada uno. A algunos perros no le gusta cuando estás poniendo algo en su boca,
igual no importa, debes usarlo de todas formas. Sé amable y habla con él. Sin
embargo, deje que su veterinario lo aconseje sobre como proceder si no quiere
ser mordido. No alimente a su perro con comida humana. Ellos comen comida de
perro por esa razón. Esto ayuda a limpiar sus dientes.
Las uñas de tu perro deben cortarse
mensualmente. Si se las deja crecer demasiando ensanchan la pata, perjudicando
su postura. Tienes que ser cuidadoso al cortar cuidando de no afectar a la parte
"viva", que es la zona rosada de ella. Si accidentalmente se llegara a cortar
esta zona sangrará al igual que si cortaras demasiado tu cutícula. La parte viva
de una uña blanca puede verse por su coloración rosada, pero si el animal tiene
las uñas oscuras hay que cortar muy poco cada vez.
|