

ORÍGENES DE LA RAZA
La antigüedad del Shih Tzu data de 1000 A.C.
descendiendo del origen tibetano. La historia del "perro león" tibetano está
entrelazada con la doctrina del Budismo, el cual tiene su origen en India. El
león fue estrechamente asociado con el Budismo, pero el león no fue natural de
China, por esto el chino y el Lamas tibetano criaron a sus perros para que se
asemejen a los leones. El Shih Tzu (cuyo nombre significa león), pudo haber
sido la variedad más antigua y pequeña de los "perros sagrados" y tiene alguna
similitud con otras razas tibetanas. Por mucho de la larga e ilustre historia
de China, la crianza del pequeño "perro león" fue un pasatiempo favorito de
los gobernantes imperiales.
El origen exacto de Shih Tzu permanece envuelto en
el secreto, aunque el Lamismo ofrece alguna pista. Maujusri, el dios lama del
aprendizaje, solía ir acompañado de un pequeño perro capaz de convertirse en
león. Debido a su propio aspecto leonino, el Lhasa Apso tibetano se vio
fuertemente asociado con este perro león. Los emperadores chinos solían
recibir Lhasa Apsos como regalo por el gobernante del Tibet, el Dalai Lama,
por lo que resulta probable que, un vez en China, estos exóticos canes fueran
cruzados con pequineses para crear la raza que conocemos hoy en día.
Antes del año 624 D.C., documentos muestran
que estos pequeños perros fueron exportados de Malta, Turquía, Grecia y
Persia, como regalo al dominio de los emperadores chinos. Se cree que el
primer perro león del Tibet, del cual probablemente el Shih Tzu descendió,
vino a China durante la dinastía Qing (Ch'ing) como tributo del Gran Lamas al
orden del Imperio Chino.
HISTORIA
Sus antepasados se criaron con placer y orgullo de
Emperadores, jugando y corriendo en palacios sobre brillantes pisos de mármol
ó bien descansando sobre hermosos almohadones de raso ó satín. El nombre
Shih-Tzu que fue dado a su raza significa Perro León del Tibet: esto no
significa que fueron criados para cazar leones, sino que cuando están trimados
y peinados se asemejan a un león en miniatura. El mismo nombre se le dio en
esa época a los Pekineses, Lhasa Apsos, posiblemente a los Japanese Spaniels y
Pug.
Sobre su origen podemos decir que durante la Dinastía Manchú, fundada en el
año 1583, era costumbre del Dalai Lama del Tibet enviar como presente al
poderoso Emperador de China los mejores ejemplares de Lhasa Apsos.
Posiblemente por ese motivo los Generales Manchú que retornaban triunfantes de
las invasiones del Tibet durante el siglo XVIII tomaron como costumbre traer
Lhasa Apsos como botín de guerra. Tales perros eran colocados con gran
ceremonia a los pies del Emperador como símbolo de las victorias Manchú, por
los oficiales que habían jugado los roles más importantes en dichas guerras.
La cruza de dichos Lhasas en los Palacios reales, con los nativos Pekineses
chinos, dieron origen al nacimiento de su raza "Shih-Tzu", como así también la
unión con los otros perros llamados leones, de hocico corto y cara más bien
plana. Se desconoce si fue intencional ó no, y se realizó en mayor cantidad de
lo que se pudo haber imaginado. Su belleza y temperamento influyó para el
rápido crecimiento de la raza. Los originales perros leones y especialmente
sus antepasados, eran protegidos por vida, con altos honores, cuidados,
viviendo en la mejor parte y comiendo los alimentos de la mesa personal del
Emperador.
Durante 1920 el primer par de Shih
Tzu (pronunciado Shid Zoo) fue llevado a Inglaterra. Más importaciones
siguieron, y la raza llegó a estar bien establecida allí. Su popularidad se
propagó al continente europeo y a Norteamérica, donde éste actualmente goza de
un tremendo seguimiento.
Con el correr de los años, la raza se difundió por
todo el mundo y actualmente son igualmente felices en palacios ó castillos, en
el piso 25 ó 37 de un moderno rascacielos, en un sencillo departamento ó en
una soleada casa con jardín. Se adaptan fácilmente al medio ambiente donde
viven sus grandes y queridos amigos, los hombres, y si por algún motivo
especial los dueños no pudieran cuidarlos más, brindan nuevamente todo su
cariño a quien los reemplaza, pero sin olvidarse nunca de quien les brindó
antes cariño y hogar.
Se sabe que cada perro tiene una razón de ser. La razón fundamental de su
existencia es brindar amor, compañía y el placer de lucir su más rancia
alcurnia junto con la elegancia de nuestro andar. Son honestos, no sirven para
cazar ni para pelear, ni atacar, sólo quieren dar y recibir afecto y cariño,
pretendiendo gustar por su belleza, arrogancia y distinción. Por ese motivo
están incluidos en el grupo "Toy, Lujo y Compañía".
El Shih Tzu está clasificado en Australia como perro no deportivo, como
Toy en los Estados Unidos y perro de utilidad en el Reino Unido.